No hables con nadie de tu música hasta que…

El silencio vale oro. A menos que usted sepa hablar muy bien de tu música. 5 cosas que es bueno saber en la punta de la lengua antes de hablar de tu sonido con cualquier persona

No hables con nadie de tu música hasta que…

Por: Chris Robley

… estés preparado gracias a estas cinco cosas.

 

No, no estoy hablando de una grabación. Ni de un presupuesto para prensa. Ni de un plan de marketing. Ni de un logo. Ni de cierta cantidad de seguidores en los medios sociales.

Esto va de otra cosa.

Ahora mismo me encuentro en Folk Alliance International, una convención en la que cada uno de los miles de músicos asistentes conversará acerca de su música. Una cosa está clara en este tipo de eventos: es fácil hacerle perder el tiempo al otro – y una vez lo hayas hecho, habrás malgastado tu oportunidad.

Es algo que se cumple cuando le pides ayuda a alguien de la industria o te sientas en el sillón del barbero y buscas las palabras para responder cuando te pregunta “¿Qué clase de música es la que tú haces?”

Tu barbero tal vez asista a un concierto tuyo, o escuche en streaming tu música, o te recomiende a su primo, que se dedica a contratar artistas para un festival local… Pero no hará nada de lo anterior si le haces perder su tiempo.

Hablar sobre tu música puede ser una pérdida de tiempo a menos que tengas:

1.Una descripción única para tu música

Tú no dudas cuando alguien te pregunta tu nombre, ¿no es así? Si tu música es una de las cosas más importantes en tu vida, deberías ser capaz de describirla sin disculparte por ella y sucintamente, del mismo modo que le dirías a alguien tu nombre. Cuanto más interés despierte el descriptor, mejor.

¡Tienes que saber quién eres! Si no lo sabes, la otra persona dará por supuesto lo peor…

2.Oídos que escuchan

A nadie le gustan los fanfarrones ni las divas. Y sin embargo en las convenciones siempre hay alguien que se te acerca como si fuera él quien te está haciendo el favor A TI. Habla y habla y habla y habla sin parar. Agota el aire de la habitación. Intentas encontrar por dónde escapar, pero tu visión se nubla por la falta de oxígeno.

No he leído el libro, pero un amigo me contó que en Cómo Ganar Amigos Y Ser Influyente en la Gente se incluye una anécdota sobre una fiesta en la que la persona más interesante es el tipo que no dice una palabra sobre sí mismo, pero pone la máxima atención y muestra su inteligencia haciendo las preguntas correctas.

Mantén tus oídos dispuestos a escuchar. No estés pendiente de la siguiente pausa en la conversación para volver a poner de manifiesto lo increíble que eres. Lo que nos lleva a…

3.Una buena pregunta

Las conversaciones consisten en un toma y daca, y esto significa que vas a necesitar que la OTRA persona se abra. Si sabes previamente con quién vas a mantener la conversación – si quieres hablar, por ejemplo, con alguien de un festival en particular, o con un sello, o con un promotor – , ten preparada la pregunta más apremiante.

Por extraño que parezca, PREGUNTAR demuestra confianza.

Si la conversación es más casual, limítate a abrir tus orejas. Las buenas preguntas acabarán por aparecer.

4.Una ambición transparente

Declarar cuáles son tus objetivos concretos puede ser muy útil para la otra persona durante la conversación. De este modo podrá rápidamente saber si puede o no ayudarte, y cómo y cuándo puede hacerlo.

Una vez salí a tomar unas copas con una manager musical. Yo quería que ella se convirtiera en la manager de mi banda. Pero no llegué a saber siquiera si había estado considerándolo. Llegados a cierto punto, ella me preguntó qué era lo que nosotros queríamos hacer durante los siguientes seis meses. Yo dudé. ¿Cerrar una gira a nivel nacional? ¿Empezar la grabación de un nuevo disco? ¿Tener difusión en la radio? Umm…

La charla estuvo muy bien, y seguimos siendo amigos, pero ella no se convirtió en nuestra manager.

5.Piel gruesa

Los buenos amigos pueden hacer mala música. Y gente con la que jamás querrías trabajar puede componer canciones asombrosas. Y esta es solo la parte segura del terreno que pisas. En la industria musical, los contactos, las relaciones, y los favores son arenas movedizas.

Cuando se trata de TU música, muchos colegas pueden mostrar  indiferencia o algo peor. Esto no significa que tu música sea mala. Los Beatles fueron rechazados por una sorprendente cantidad de sellos antes de que uno les dijera que SÍ.

Sigue adelante. Sigue preguntando. Sigue saludando. Sigue haciendo amigos.

No estés callado. Permanece atento.

Este artículo adopta una postura severa. Por supuesto, espero que hables de tu música, incluso si no estás preparado con las cinco cosas que he mencionado más arriba. No estoy diciendo que te quedes callado. (Demonios, yo todavía LUCHO por encontrar las palabras cuando alguien me pide que describa mi música.) Lo que pretendo es animarte a estar preparado – así podrás convertir cada conversación acerca de tu música en una oportunidad.

Y por suerte, cada vez que nos equivocamos, nos sirve para ser un poco mejores.


 

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