Los tres componentes de la Metodología Lean para la Música, una manera inteligente de dar un paso adelante en tu carrera musical

¿Qué pueden aprender los músicos independientes de procesos consolidados en el mundo de los negocios? Lee aquí los tres componentes de la Metodología Lean para la música.

Los tres componentes de la Metodología Lean para la Música, una manera inteligente de dar un paso adelante en tu carrera musical

Por Wade Sutton

El siguiente extracto de mi nuevo libro Hacking Music: The Music Business Model Canvas indaga en el concepto de la Metodología Lean en Música, un proceso acelerado en el cual un artista cheque cómo podría reaccionar el público a algo que el artista crea. Esta metodología ayuda a los artistas a aprender y a crecer mucho más rápidamente que si no lo usaran. Para obtener un descuento del 80% en el libro, vean los detalles al final del artículo.

Qué pueden aprender los músicos independientes a partir de procesos consolidados en el mundo de los negocios.

Los tres componentes de la Metodología Musical Lean son:

  1. Envíar
  2. Escuchar
  3. Aprender 

PASO #1: ENVIAR

El negocio de la música es exactamente eso, un negocio. Y los negocios necesitan un producto que lanzar al exterior. Una de las primeras preguntas que hacemos a los músicos es:

“¿Qué es lo más pequeño que puedes crear en el mínimo tiempo posible que puedas lanzar para que gente lo consuma?”

El paso del Envío puede suponer el envío de cualquier cosa, desde una cinta de trabajo al borrador de una letra de una canción o una posible portada del disco. Refleja el proceso de compartir una primera (V1) versión que pueda recibir rápidas críticas y ser mejorada gracias a los demás. El Envío puede tener dos formas: publicar algo para todo el mundo (p.ej. subir una canción a iTunes) o enviarlo a un pequeño grupo interno (p.ej. hacer que tu equipo revise un boceto o una nota de prensa).

Dado que el artista lean lanza productos más a menudo y consistentemente que el artista que publica en “cascada”, el artista lean ganará impulso más rápidamente. Incluso aunque la tarea sea un producto mínimo, crea la impresión pública de que estás haciendo cosas y tu carrera está en marcha constante.

Ten siempre en mente que necesitas crear y publicar un producto pequeño que te permita activar el siguiente paso…

PASO #2: ESCUCHAR

La razón del envío es darte una oportunidad de detenerte a medir la respuesta a lo que sea que hayas creado. El artista debería Escuchar los comentarios de su equipo interno, fans y/o gente cuya opinión respeta (dependiendo del proyecto).

Esto puede incluir analizar lo que la gente dice en redes sociales, calibrar cómo responde la gente a ello en un show en directo, o escuchar lo que tu equipo cercano tiene que decir. Este proceso requiere que dejes de lado tu vinculación emocional al proyecto y te centres en lo que la gente (el consumidor final) dice del producto.

Una vez has podido hacer esto, pasarás de forma natural al siguiente paso…

PASO #3: APRENDER

Lo has enviado, y has escuchado lo que se ha dicho sobre ello. Ahora es el momento de Aprender a partir de los comentarios y decidir cuál será el siguiente paso.

Hacerlo: Si el primer feedback sobre el proyecto en cuestión es favorable, podrías tomar la decisión de llevarlo adelante. Podrías decidir lanzarlo a mayor escala y crear un presupuesto de marketing para ello.

Descartarlo: Si el feedback sobre el proyecto es abrumadoramente negativo y el producto fracasa en conseguir impulso, podrías decidir que abandonarlo es lo mejor para seguir adelante, así puedes dedicar tu tiempo y recursos a algo más favorable.

Mejorarlo: Si las opiniones sobre el proyecto están divididas, podrías buscar un elemento crítico común entre los fans. Hacer algunos cambios basados en ese feedback podría ser lo mejor. Una vez hechos esos ajustes, puedes volver a compartir el producto a ver si el feedback cambia.

Después de pasar por el ciclo de Envío, Escucha y Aprendizaje muchas veces, los artistas lean son más competentes finalizando proyectos. Y como el artista ha convertido en un hábito hacer cambios basándose en el feedback, el producto final es más posible que se venda. El proceso anima a los artistas a dejar de seguir buscando la perfección a cambio de lanzar el producto al público y hacer cambios y mejoras sobre la marcha.

Quentin Tarantino, director de Pulp Fiction y The Hateful Eight, es un buen ejemplo de mente creativa que usa los círculos de aprendizaje y la metodología lean en el mundo del cine. Un artículo de Deadspin escrito por Mike Fleming Jr. en enero de 2014 trataba el proceso de Tarantino al crear The Hateful Eight. El artículo de Fleming llegaba hasta el punto de ordenar los pasos que dio Tarantino durante el proceso de escritura:

“Tarantino ha finalizado un borrador y está en el proceso de mostrarlo a un puñado de actores que quiere para la película. Normalmente hace esto, recibe comentarios, y vuelve y pule su trabajo”.

Piensa en cómo Tarantino usa en su trabajo la metodología lean para la música.

Termina un borrador y lo envía a potenciales actores y actrices.

Luego escucha los comentarios de aquellos que han leído el guión.

Aprende del feedback y trabaja para mejorar el guión.

BENEFICIOS ADICIONALES DE LA METODOLOGÍA LEAN EN LA MÚSICA

Amplía tu grupo de consejeros: Compartir proyectos cuando están en sus fases iniciales es una buena manera de reclutar nuevo talento, gestores potenciales, y otros colaboradores del equipo del artista. Pedir consejo a otros también muestra que el artista quiere escuchar y crecer, lo que puede llamar la atención de otros futuros colaboradores importantes.

Obliga a centrarse: Porque exige al artista publicar más a menudo, la Metodología Lean obliga al artista a amarrarse a la silla y finalizar las tareas. También requiere que el artista identifique y elimine las distracciones.

No olvides que la Metodología Lean es beneficiosa tanto para artistas en desarrollo como consolidados. A un artista novel le ayuda a conocer el negocio musical más rápidamente. Exige al artista mantener un estado de constante movimiento. El artista lean que publica una nueva canción cada semana estará sujeto a 52 ciclos completos de aprendizaje en el curso de un año.

Este planteamiento no va de perfección, ni tampoco se preocupa de arreglos sónicamente interesantes; ni siquiera de hacer grandes canciones. Se centra en el proceso y los ciclos de aprendizaje que tienen lugar, empezando por el momento en que el artista se sienta a escribir una canción y acabando cuando la canción se muestra al público solo cinco días después.

Posteriormente, en la carrera del artista, la Metodología Lean para la Música continúa teniendo un papel importante. Aquí el artista puede que no comparta su obra con el público en general, pero sí con un pequeño grupo interno. El ciclo se sigue completando; simplemente puede hacerse en un círculo más reducido.


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