El arte de la fotografía musical

Una entrevista con Jason Gardner, un fotógrafo profesional que se dedica principalmente a fotografiar a músicos y ya ha fotografiado a artistas como Manu Chao, Antibalas, Gogol Bordello y Bob Dylan. En este post él te cuenta cómo elegir el fotógrafo adecuado para tu proyecto y unas cositas más…

El arte de la fotografía musicalEl siguiente artículo fue publicado originalmente en la web del consultor musical Rick GoetzMusicianCoaching.com. La foto de la cámara es de Sebastien Beliveau y se usa con su autorización.

Jason Gardner es un fotógrafo profesional que se dedica principalmente a fotografiar a músicos. Ha fotografiado a artistas como Manu Chao, Gogol Bordello y Antibalas y ha captado actuaciones en vivo de gente importante como Bob Dylan, Dave Matthews, Willie Nelson y Neil Young. Sus fotos han aparecido en numerosas publicaciones, como Rolling Stone, Spin, New York Magazine y Time Out, entre muchas otras.

Rick Goetz: Para empezar, cuéntame lo que deberían hacer los músicos para preparar una sesión de fotos.

Jason Gardner: El mayor trabajo de preparación es ayudar al fotógrafo a previsualizar las imágenes, o al menos compartir con el fotógrafo lo que piensas que son “buenas fotos”. Una conversación típica con un músico o una banda suele ir así, “No sé. Fotos cojonudas”, o “buenas fotos”, o “fotos en la onda”. Y digo, “Ok, lo pillo, pero las fotos tienen algo de subjetivo, y hay una diferencia entre lo que tú crees que está en la onda y lo que yo creo, o entre lo que tu vecino piensa y lo que piensas tú”.

Gran parte del trabajo que hago antes del día de la sesión de fotos es preproducción y planificación. Esto se divide en tres áreas: visualización creativa, localización y props/atrezzo/vestuario/otro tipo de planificación para los elementos reales de la sesión. La parte de pre-visualización es en la que una banda puede hacer más deberes antes de venir a mí.

¿Qué implica la previsualización?

La conversación normalmente continúa en la misma dirección. Yo pregunto cosas como, “¿Quieres hacer fotos de interior o exterior? ¿Quieres algo más crudo o muy limpio?” Intento asegurarme de que hablamos el mismo idioma. A menudo me he encontrado a músicos con un aura de genios pero que no están habituados a pensar en términos visuales. Lo que normalmente acaba en preguntarles, “¿Qué fotos te gustan?, ¿qué fotos has visto en las últimas semanas o meses que de alguna manera te han hecho vibrar, sin limitarnos necesariamente a retratos?” Les pregunto qué han visto online en websites, o fotos de otras bandas, o cualquier foto o retrato. Les pregunto qué les ha llamado la atención y por qué. Esto me ayuda a entender su vocabulario visual. Así, si pudiera elegir, volviendo a tu pregunta, querría que me dijesen, “Queremos hacer fotos contigo. Tenemos estás 5 o 10 fotos que realmente nos encantan, pero no estamos seguros por qué o hay diferentes motivos para ello, pero queremos tener esto en mente cuando planifiquemos nuestra sesión”.El arte de la fotografía musical

Te daré un ejemplo muy concreto. Trabajé con un grupo llamado Chris Bergson Band. Son tipos enrollados que hacen música blues y de raíces. Chris me dijo, “Solo quiero fotos bárbaras. No sé lo que quiero.” Así que pensé, “Volvamos a nuestro lenguaje común”, y le dije, “Envíame cinco portadas de álbum que te gusten”. Me las envió enseguida porque sabía de qué hablaba. Una de ellas era la típica foto de The Band de los 70, ellos mirando de frente y el río de fondo.

El asunto es que esta imagen me dice que le gusta el blanco y negro, y que le gustan cosas directas y no super conceptuales. Así que le dije, “Envíame un par de mp3s de tu música para que pueda escuchar lo que tocas”. Y era ese tipo de música con influencias blues y de raíces. Una de las canciones se titulaba “In Gowanus”. Gowanus es un área industrial de Brooklyn. Sucedió que en ese momento él vivía en la parte de arriba de Park Slope, así que eso estaba entre mi barrio y el suyo. Y le pregunté, “¿Por qué no hacemos la sesión en Gowanus?”, tiene ese potente fondo urbano con graffitis y viejas torres de agua.El arte de la fotografía musical

Él me dijo que ok, pero yo sabía que cada vez que fotografías a más de una o dos personas, especialmente si son músicos, tienes que saber en qué dirección vas. Me monté en mi bici y fui a verle e hicimos algo de trabajo de localización. Llevaba mi cámara, dimos vueltas en bicicleta y fuimos a lugares que ya conocía y a otros sitios e hice fotos de unas 15-20 localizaciones en una hora y media o dos horas. Hicimos una selección y lo enviamos a su manager. Esto estuvo bien, porque él y su manager podían pre-aprobar varias localizaciones. Esta es la segunda parte del proceso que mencioné, la localización. Para la tercera parte, me preguntó: “¿qué debería vestir?”, y yo dije, “viste como quieras, como estés cómodo, como quieras que sea tu imagen”. Él dudaba, así que le dije “¿por qué no te pones lo que vestirías en un concierto?” Eso es sentido común. No te interesa que un artista lleve un traje de clown a menos que sea lo que lleva en el escenario en la vida real. Teníamos nuestras cuatro o cinco localizaciones preparadas antes de la sesión, tienes que planificar con antelación porque, como mencioné, mover a los músicos es como mover a una manada de gatos. Tienes que saber adónde vas. Una de las fotos de esta sesión se publicó en Mojo Magazine.El arte de la fotografía musical

Soy muy malo como modelo fotográfico porque nunca sé qué hacer con mi cara o mis ojos. ¿Puedes aconsejar a alguien cómo hacer mejores fotos? ¿Se puede hacer algo para ser un buen modelo?

Esta es una buena pregunta. Parte de ello reside en la previsualización/colaboración. Hablar de la imagen que quieres retratar. He fotografiado recientemente a un tipo que está empezando en un sello de música punk. Nunca sonríe, y supimos lo que pasaba. Fruncía el ceño y apretaba el puño. Esto es un poco extremo. Depende de la imagen que quieras mostrar. No te conviene ser demasiado sonriente/bobalicón cuando el resultado que se pretende es una foto más o menos seria. Lo que me gusta hacer es dar a los músicos unas cuantas imágenes diferentes. Digamos que tenemos cinco localizaciones y tres vestuarios. Y todas las combinaciones entre ellos. A veces miran a cámara, a veces miran a otro lado, otras se miran entre sí. A veces están con sus instrumentos y otras sin ellos. Otras están contemplativos, otras veces no.

No creo que los músicos deban poner demasiada presión sobre sí mismos para ser un buen asunto fotográfico. Creo que parte de eso es el trabajo del fotógrafo, la carga que recae sobre él. En gran parte reside en mantener tu mente y corazón abiertos a las sugerencias del fotógrafo. Un retrato es como una conversación, y no solo una conversación unidireccional. En una conversación en un solo sentido tendríamos al modelo diciendo “Esto es lo que tengo que comunicar, aquí está”. En una conversación en ambos sentidos el fotógrafo juiciosa y sutilmente dirigiría a los modelos y los movería aquí y allá, ajustando la dinámica del grupo.

Y déjame que añada que la fotografía de grupos de música es otro mundo diferente, porque cuando tienes a más de dos personas se convierten en grupo y eso es mucho más exigente. Todos tienen que tener los ojos abiertos a la vez y pasan cosas como tener que hacerlo a las nueve de la mañana cuando algunos pueden tener resaca y no estar demasiado contentos de estar ahí. Para que la conversación sea bidireccional el fotógrafo tiene que aportar cosas a la conversación, tanto si es dirigiéndolos o simplemente conectando con ellos y su estilo de música para que se olviden de que están en una sesión de fotos. Una de las cosas que digo a mis modelos es, “Mi manera de trabajar es hacer muchos disparos, ustedes pueden pensar “ya debe tenerlo·, pero tiendo a hacer muchas fotos, y me da más trabajo elegir la mejor foto porque las edito yo mismo”. Pero les digo, “al final, acabarán con nueve o diez buenas fotos, y tendrán que escoger tres o cuatro de entre ellas”. Esto normalmente les ayuda a relajarse bastante. No es que vayamos a disparar solo una docena de fotos y que tengan que estar todas bien.

¿Qué consejo darías a alguien a la hora de seleccionar un fotógrafo?

Lo primero que hago es mirar su trabajo. Fijarme en qué fotos elige presentar en su web. Te interesa ver un par de cosas, y si puedes determinarlas a partir de las fotos, estupendo. Si no, también está bien. ¿Se especializan en exteriores o localizaciones exóticas, o todo es en estudio? Esto es importante con la música y los fotógrafos en general y afecta también a qué tipo de trabajo te conviene producir para ti. Quizá estoy hablando de lo obvio, pero el trabajo en exterior tiende a ser visualmente más interesante que una pared desnuda. Tiende a estar iluminado menos artificialmente. Los interiores en estudio podrían estar hechos con cinco focos y esto podría ser una sola luz. Parte de esto es una búsqueda espiritual de a qué clase de onda piensas que reaccionarán mejor tú y tu banda. A algunas bandas les encanta ir al estudio con seis luces porque se sienten estrellas del rock. Y otros ya han tenido demasiado de eso y prefieren ir a una esquina apartada de Brooklyn donde nadie los conoce y pueden moverse por ahí desnudos si quieren.

Si no puedes permitirte un fotógrafo, ¿hay algunos consejos sencillos que puedes dar a la gente sobre sus fotografías? Cuando ves una foto mala, de un aficionado, ¿ves algunas cosas que podrías decirle a la gente que no haga?

Una cosa que les diría es sobre el vestuario. A menos que tu personaje en el escenario lleve un extraño vestuario, o que seas como KISS, con un montón de maquillaje, diría que eso depende de cada músico, pero el tema de la foto eres tú y no lo que vistes. Lo que vistes no debería despistar la atención de tu rostro, instrumento, expresión facial, tu cresta, lo que sea. Diría que llevar cuadros escoceses o lunares u otros patrones distrae más que ropas de color liso. Por supuesto, alguien como Eugene de Gogol Bordello sería otra historia, porque su rollo es este tipo de locuras.El arte de la fotografía musical

En general, en los músicos que he fotografiado, cuando me lo preguntan tiene sentido. El guardarropa no debería ser lo más importante. También recomiendo no vestir totalmente de blanco, especialmente si tienes la piel oscura, porque el blanco quema un poco la imagen en digital. Colores planos, oscuros o claros, son normalmente lo mejor. Diría que si haces una sesión por ti mismo, pidas a un amigo, a una novia o un novio, que se encarguen de la peluquería y maquillaje en vez de hacerlo tú mismo. Siempre está bien tener a alguien más aparte del fotógrafo en el set, atento a un cabello despeinado o a cosas extrañas en el fondo. También, si haces las fotos en la calle, te conviene asegurarte de que no te atropella un camión. Otra de las cosas a tener en cuenta es que, si haces fotos con más de dos personas en un espacio público en New York, tienes que tener un permiso municipal. Es gratis si no se trata de una gran producción que necesita cortar el tráfico. Es básicamente que dentro de las 24-48 horas previas a la sesión debes obtener un permiso. Ve a Google y busca “permiso para trabajos de foto o tv”, es un formulario de una sola página que imprimes y envías por fax. Si es una sola persona fotografiando a una persona, perfecto, pero los policías son bastante buenos diferenciando una sesión profesional de una no profesional.

Por ejemplo, hice una sesión con Antibalas (por cierto, Antibalas es un grupo Afrobeat graaaaande), que a la fuerza necesitaba permisos, porque ellos estaban tocando, y yo tenía un asistente y luces, y estaban su manager y otra gente en la sesión, y a los cinco minutos la policía ya estaba ahí. Yo tenía todos los permisos en regla, así que esto no fue un problema.

Seguimos el proceso de previsualización y localización y decidimos escoger un lugar de Madison Square Park. Fuimos allí, y preparé algunos bocetos de ideas creativas y dije, “Hey, tengo estas cinco o diez ideas, ¿qué les parecen?” Y Antibalas es difícil de fotografiar, no solo porque es una banda grande, sino porque son un colectivo y todos vienen de lugares diferentes, así solo están todos en un mismo lugar a la vez antes de un gran concierto desde más o menos las 9 a las 11 de la mañana.El arte de la fotografía musical

Lo sé. Son como un equipo de béisbol. Es increíble.

Se suponía que iba a llover ese día, así que de todas formas iba a tener unos 45 minutos. Lo que decidí es hacer una foto primero frente al Flatiron, y luego reunirlos y que empezasen a tocar, ya que esto los haría entrar en calor y olvidarse de la cámara y seguir sin actuar. A los miembros de la banda que no estaban muy acostumbrados a estar en marcha a las 9 de la mañana se les hacía larga una sesión de fotos. Cuando empezaron a tocar, empezaron a bailar y uno de ellos dio un salto, y esa es una de las fotos.

Nuestra siguiente localización fue frente a este edificio de los juzgados, para la portada de la revista musical Global Rhythm, ahora desaparecida. Se tomó desde Madison Square Park, porque uno de los temas importantes del álbum incluía en su letra la frase “¡order in the court!” (¡orden en la sala!). Así que tuvimos de fondo el edificio del juzgado, había una conexión.El arte de la fotografía musical

Mientras caminábamos, ellos lo hacían de manera natural en una formación en “V”. Así que corrí hacia atrás mientras ellos caminaban, y tomé unas cuantas fotos, y ellos se cohibieron un poco. Pero Amayo (cantante solista de Antibalas) iba delante y abrió sus brazos de una forma en que lideraba el grupo, y esa fue la foto que usó Time Out.

Supongo que eso significa que a veces las mejores fotos son esos momentos espontáneos entre una cosa y otra, y que los fotógrafos deberíamos estar preparados para eso. Esto nos devuelve a lo que me preguntaste sobre los músicos evaluando fotógrafos. Si quieren retratos sin un guión previo, deberían ver si el fotógrafo hace trabajos de periodismo y puede pensar sobre la marcha. Porque el trabajo de estudio puede ser como fotografiar productos, un poco como si fueran bodegones.

Visita la web de Jason Gardner.

Muchas gracias a Antibalas y The Chris Bergson Band – ¡descubre su música, también!


 

Rick Goetz es un coach y consultor musical con más de quince años de carrera en grandes sellos discográficos y varios proyectos online y de televisión. Para leer más artículos como este puedes visitar su website, musiciancoaching.com.


Leave a reply

Your email address will not be published.